ORQUIDEARIO

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Es irónico que los invernaderos, estructuras diseñadas para proteger a las plantas, le den su nombre al principal proceso con el que lastimamos la naturaleza: el efecto invernadero.

Proyecto

Lugar: Jardín Bótanico del Bosque de Chapultepec

Fecha: Febrero 2017

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Proyecto

Cuando nos invitaron a participar en la rehabilitación del Jardín Botánico de Chapultepec, imaginamos un proyecto que retara esta paradoja. Ese proyecto fue un invernadero sostenible, hecho de bambú y construido en el corazón de la Ciudad de México.

Era una oportunidad única para introducir el bambú en un contexto urbano, y poner así un ejemplo que inspirara un cambio verde en nuestro país.

Para el diseño del invernadero contamos con la colaboración de Jörg Stamm, experto en bambú que tiene más de 30 años de experiencia en su uso y promoción.

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El resultado ilustra muchas virtudes del bambú: sus impresionantes capacidades estructurales, que le permiten librar claros de más de 10 metros sin columnas intermedias, así como su ligereza y la practicidad de su ensamblaje. Gracias a estas ventajas, el invernadero se construyó en tan solo 3 días.

El bambú es un material extraordinario con posibilidades que aún no han sido exploradas en Occidente. Es un pasto enorme de rápido crecimiento, con una fuerza y flexibilidad que lo convierten en un material de construcción de muy alta calidad.

Es sumamente sustentable: al crecer, absorbe dióxido de carbono y purifica el ambiente. Además, sus capacidades estructurales compiten con las de otros recursos como el cemento y el acero, cuya producción genera proporciones significativas de gases de efecto invernadero.

Mira cómo lo construimos en esta liga

Utilizada como orquideario en el Jardín Botánico del Bosque de Chapultepec, quisimos hacer un proyecto bello y que sembrara conciencia ecológica en quienes lo visitaran. Una estructura que fuera hermosa y hecha de materiales naturales para poderse integrar al entorno del jardín y formar parte del paisaje. Tomando esto en cuenta, optamos por una estructura de bambú, que captura la armonía, la belleza y la funcionalidad de este material de construcción.

 

Elegimos el bambú para transmitir este mensaje, pues al crecer, absorbe dióxido de carbono y purifica el ambiente, además de que se regenera rápidamente y crece en varias zonas de México. Además, nos permitió librar claros de 10 metros sin columnas intermedias y hacer una estructura de fácil armado que se montó en tres días. Este esquema de estructura puede montarse y desmontarse en diferentes lugares, asegurando así que se pueda reutilizar varias veces.

 

Este proyecto es la semilla de una Ciudad de México más verde y un futuro prometedor, en el que más proyectos utilicen el bambú para sanar nuestra relación con la naturaleza.